domingo, 19 de febrero de 2017

Ciudad celeste. Antología.

Magnífica Antología homenaje a José Ángel Valente, Ciudad Celeste, editada por el Instituto de Estudios Almerienses.



Y dentro de la Antología , estos versos del gran poeta Antonio García Vargas.



Valente, el cantor amanecido.




Increíble las sorpresas que te llevas cuando al buscar algo te encuentras más de lo que buscabas
Este es el caso de la búsqueda de libros de José Ángel Valente en mi biblioteca, cuando al final,  en uno de los cuatro libros que encuentro -de todos los que publicó- descubro que lleva la firma del autor. Maravilloso.




domingo, 12 de febrero de 2017

Almería es el nombre, la luz su alma.


Es difícil hablar cuando la vista se ha saciado de luz y ésta ha alimentado el alma. ¿Qué decir de estos rincones de Cabo de Gata? Ante tanta belleza las emociones te hacen enmudecer y parece que  no encuentras las palabras capaces de describirla. 


Riela la luz, una lengua verdi-blanca 
mecida por el viento. El alma gravita 
al borde del silencio dibujando 
el horizonte. En este sueño de barcas 
te nombro deletreando el adjetivo 
que señala la vida.


 Un ir y venir de las vocales del agua, 
un beso suave que acaricia la piel 
de las rocas. Lento susurro de las nubes 
que te acerca hasta morir de amor.


Dejas la marca de tu rostro en la pared azul 
de su cuerpo. Una sombra de nubes 
viste el paisaje. Luego, lento, te vuelves 
para declarar la paz sin resistencia.


Vuelves a precipitar tu desnudez 
sobre este silencio de agua y rocas. 
Vuelves a mirarme con gesto de misericordia 
capaz de hacerme vivir fuera del fuego.

El eco de otras voces se mece en las olas, 
habitan los ángulos del arrecife. Las sirenas 
cerraron la puerta de este mar que me deja. 
Sólo el sueño, el sueño generoso, me acerca 
hasta ti y tu risa.


Nunca me dijiste nada tan sólo me acariciaste 
con ese dedo de agua que dibuja el infinito.


Dos,tres, se hace el silencio. Dos tres, 
cuatro, así cuento los segundos de este mar 
que me arropa. Así marco el abrazo 
de este agua para atar el sueño 
del que no quiero despertar.


Me devuelves a la puerta del paraíso. 
No sé tú precio ni me importa 
sólo quiero apretar esos segundos 
del momento final 
de la creación. 


Vuelves abriendo la esperanza. 
Y en este mar de infinitos las palabras 
dejan de soñar. Un silencio solemne 
se adueña de todo.


Se fueron, dejando el lugar desnudo de voces 
pero no de brisa, dando color al silencio 
de los dioses.


No es el final sino un punto donde la vida tiene 
el poder de cambiar el destino de los hombres. 
Una luz abierta al infinito de esta gramática 
mediterránea, que te bendice. 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Almería en el alma. XX Velorio PSA


Si tuviera q hablar del Velorio de anoche no tendría palabras y adjetivos capaces de describir las emociones vividas. Pero sí tengo una, la palabra GRACIAS, con mayúsculas porque es la única q refleja tanta generosidad vertida por estos poetas-sur-Almería,tanto amor por la palabra escrita como el que cada uno de ellos mostró anoche en la Peña de los Tarantos.


Hacia tiempo que no me reía como lo hice anoche escuchando magníficos sonetos q emulaban a la ironía de Quevedo o la sagacidad del verbo de Lope de Vega. Maravilloso.

Gracias a Perfecto y a todo el equipo , q con él, organizan estos eventos de poetas y poesía.Nunca podré pagarle a Perfecto Herrera,poeta almeriense, el haberme invitado al XX Velorio de los Poetas Sur Almería.  Darle las gracias es poco.

Gracias también a Sensi Falan por su saber estar y por su voz y por el regalo de poner música a algunos de mis versos. Gracias a Lumaga, este cantautor de la calle, como él dice y porque es así, por deleitarnos con su música.

Gracias a todos los que allí estuvieron,posiblemente unas 80 personas, que escucharon con atención solemne, los versos que les recité.Gracias a todos y como no a Alonso de Molina que me guió desde Almería a Retamar evitando así que este pacense despistado se perdiera y acabará en Murcia. GRACIAS amig@s por haberme hecho feliz porque Almería ya no será para mí un punto lejano y desconocido en la geografía  sino un lugar cercano en el imaginario de mis emociones, un habitáculo donde tengo mucho más que amigos ...
Gracias.

domingo, 5 de febrero de 2017

DIGNIDAD…




Como olvidar la dignidad pisoteada mientras “los buenos” expulsan de sus paraísos a los que no obedecen y exigen la falacia del “perdón”. Como olvidar el sacrilegio de “los perfectos” que miran el lado bello de la vida donde la miseria no molesta y pronuncian discursos sin contenido falseando la realidad. Cómo olvidar la imagen de los desheredados buscando una salida mientras “los mejores” justifican el control de los mercados. Cómo olvidar este olvido impertinente de “los santos” que no aceptan el impulso imperfecto de los que quieren sobrevivir sin mascaras. Cómo olvidar la fragilidad de los inquietos frente al hastío de los pre-potentes soportando el aburrido siempre-lo-mismo. No, no puedo olvidarme de esa mayoría que nos equivocamos mientras tenga conciencia de que soy alguien y no un objeto de cambio.

sábado, 4 de febrero de 2017

Días pares e impares. Metafísica de lo cotidiano.

          Quiero compartir el texto de presentación del libros Días pares e impares, editado por LUPI ( La Única Puerta a la Izquierda) de Julián Borao en la librería Universitas de Badajoz. Un somero análisis de cada una de las partes del libro. 



TEXTO ÍNTEGRO:
          

           Dice Teresa Ramos, una poeta navarra, amiga común que con este poemario:nos adentramos pues en el entramado de lo impar y de lo par; y de la vivencia de esa herida compartida por todos los seres humanos, impares o pares, según el día que amanece, con una suerte imprevisible, a pesar de todos los pronósticos y los propósitos.” Con las palabras de esta poeta navarra nos planteamos ante este libro de Julián Borao, que no se trata de averiguar el significado de estos elementos estéticos que le dan nombre a la obra, sino de caminar por los rincones de sus versos de manera vigilante. En definitiva, este es un libro de poemas que quiere hacernos conscientes que la existencia es algo más que un estar, es una búsqueda.

          Nuestro poeta nos presenta un libro dividido en cuatro partes, un a modo de cuatro existenciales donde él va trazando la trama de lo posible: Días; Chequeando las horas; Amor, tiempos y palabras; Versiones de la noche. Cuatro partes donde la temporalidad física desaparece, para dar paso a los momentos íntimos donde el yo poético se detiene.

          Así, en la primera parte, DIASse escribe desde el cero, que no es la nada, donde sumar y restar palabras es lo natural. Un punto de partida, como una declaración de intenciones de cómo hacer frente a los días, de cómo aferrarse a las cuestiones del instante “buscando las palabras conocidas/ que me lleguen a ráfagas anónimas/ en este extraño asombro de existir.” (39). No pierde Borao esta inquietud del filósofo de asombrarse para empezar a –como él dice- a descongelar “algunas sensaciones/ que llevan tiempo en mi interior.”(45) Y para esto hace falta “detenerse/ sentirse, /simplemente sentirse/ en el silencio/ y esperar” (51). Con esta expresión termina la primera parte subrayando que la paciencia es la mejor aliada en este trabajo de búsqueda.

          En la segunda parte, CHEQUEANDO HORAS, el yo poético entra en una revisión de todo lo que le rodea, examina, chequea desde el mismo instante en que rompió la virginidad- un 23 F y en una noche de invierno- donde el elemento físico se convierte una metáfora del desastre o de lo desastroso. Para terminar haciendo una confesión sobre el ser, que en castellano es estar también. Me parece-dice el poeta-que soy todas las cosas, / me vuelvo transparente y dejo de existir/ como mi nombre (89). Sí, en este pan-existencialismo que lo abarca todo, desde el árbol a la muerte, donde el cosmos se hace uno con el yo, y éste se disuelve en el todo dando paso a un nosotros, a un estar de distinta forma. Es este juego de pronombres el que hace preguntarse- al autor que nos visita- si son estos pronombres los que dicen, quién es o quienes somos. (87). En realidad, este chequeo nos lleva hacia la luz donde lo que importa es no jugar a ser dios “porque eres-dice-, a los sumo, /nada más que un suspiro intrascendente/ del aliento total del universo…” (77).







          La tercera parte, AMOR, TIEMPOS, PALABRAS, la única que lleva una dedicatoria ( A Julia) y con una cita de José Ángel Valente, nos lleva a las palabras, a las de siempre y que forman poemas (93), a las páginas donde se encuentra el tú –querido-, un tú al que el yo lírico le ruega que le explique “el silencio al que me obligo-comenta-, explícame este mar de hondo vacío/ que no logro abarcar/ (…), explícame los gestos (…)/ aclárame por qué hay ciertas palabras / que no deben decirse  ni en voz baja (…), sé tú mi pulso.” (97). En esta parte, donde parece que el dolor de la distancia con el ser amado se acentúa, el poeta resuelve la trama secuencial con un sentimiento que rememora tiempos mejores: “He visto a las gaviotas sobrevolar el agua/ y he invocado el mensaje de la botella/ que tiramos al mar hace algún tiempo/ por encima del bosque de los elfos” (113). Magníficos versos donde el imaginario conduce a una visión de la infancia superadapor encima del bosque de los elfos- que, encerrada en un mensaje, navega en el mar de lo ideal. Ese mar, esa agua termina respondiendo que nada es lo que se cree. Y en este creer, el yo dirá que “no importa descubrir que nada es cierto” (117). Y a pesar de todo, el poeta sigue diciendo: “puedo mover el cosmos con su abrazo (…) puedo fundir la nieve en su sonrisa (…) puedo deshacer las nubes con sus besos. Puedo escribir poemas con sus manos y hasta comerme el mundo con su amor” (121). Una tercera parte donde los miedos se superan.

          En la cuarta y última parte, VERSIONES DE LA NOCHE, es donde el yo enfrenta la incertidumbre de lo cierto y al hacerlo descubre que esto no acarrea problemas sino inquietud ante el día que vive o, incluso, en el gesto mismo de la espera de un vuelo improbable. Sí, en este último tramo, del poemario, se muestran ciertas figuraciones de la noche, esas que pueden localizarse en algunos lugares, como en una plaza, “mientras pasa el tiempo…/ al límite del sol de primavera” (137). Con estos metarrelatos de la noche el yo lírico resuelve lo incierto subrayando que continúa entre sus dudas y sus decisiones, para aclarar un día más (139) -no importa si es par o impar- dispuesto a percibir lo que “permanece callado” (141). Sí, preparado para resolver hasta los sueños del sueño, esos que mueren “en cada despertar” (145), o el preludio del propio sueño durmiendo despacio y sin horarios. La noche es siempre el momento propicio para profundizar, para deslizarse por la levedad del silencio sin miedo, así lo anota el poeta, sin embargo hay un revés es el no atreverse- así lo dice el yo literario- a mirarse en sus espejos. Y aquí, en esta figuración de la noche, donde aparece el alma (espejos) como una realidad que impone, es cuando se descubre la dificultad de profundizar. Tal vez-dice el poeta- es eso mismo vivir y revivir: “aferrarse al profundo sufrimiento de las horas oscuras (…) y reencontrar de nuevo la esperanza, / después de comprobar que no hay necesidad/ de otras respuestas para sobrevivir” (157).A pesar de todo, el yo literario, este que lleva de la mano por los vericuetos del poemario dice que no espera nada solamente la quietud…para “dormir al fin, sin muerte y sin memoria” (167). Una afirmación que deja a su vez un interrogante existencial.  Porque la propuesta no deja de ser una utopía que reclama el eterno vivir en continuo presente “alimentado historias para satisfacer/nuestra perplejidad de estar aquí” (165).

          Termino. Dije al comienzo que este poemario cuanta una historia, traza la trama de lo posible lanzando al lector a los existenciales de: buscar lo cierto entre lo incierto de los DIAS; a examinar (segundo existencial), a un CHEQUEO DE LAS HORAS, sin miedos a lo que nos rodea dejándonos atrapar por ello; a un encarar (tercer existencial) el AMOR, TIEMPOS, PALABRAS; a un dejarse invadir por esas VERSIONES DE LA NOCHE, que hacen diferente el modo de la existencia diaria.


          Gracias Julián por venir de tan lejos a compartir en lo cercano, esta creación fresca y directa, una poesía desnuda-como dice Blanca Sarasua-. Sí, tu poética no deja indiferente, porque- y en esto sigo la opinión de nuestra amiga Teresa- este libro es una “metafísica de lo cotidiano”. Gracias.

domingo, 29 de enero de 2017

Dar y recibir. El final de una etapa.



El día 25 de enero, cumpliendo años, le dije hasta luego a este grupo de alumn@s que,en algunos momentos, me quitaron el sueño en el sentido de pensar como tenía que hacer para poderles ayudar más y mejor. 

Sé que la vida les dará aquello que ell@s quieran y espero que sea lo mejor. Gracias a ell@s fue creciendo un poco cada día. Que todo no es dar, también los profesores, recibimos de nuestros alumnos. 

Gracias a tod@s por estar, sin pretenderlo, en mi historia personal. No os echaré de menos porque siempre os tendré en mi memoria. 

Suerte y sed vosotr@s mism@s.

La emoción del "hasta luego".



El viernes, una comida sorpresa, con este regalo de postre, me ha ratificado que mis compañeros del IES de Alconchel son grandes y los mejores. Desde el día 25 no han parado de regalarme y de tener gestos conmigo, de esos q no se olvidan. Vaya, desde estos lares telemático, mi agradecimiento público para cada uno de ellos.
La docencia, a veces difícil, se hace más agradable con compañeros como ellos. Nunca me cansaré de reconocer que son, humana y profesionalmente, los mejores. En estos tres últimos años he crecido, como persona, con ellos.
Gracias por tanto gesto de cariño. Gracias. Un día habrá un guiño para vosotros en algunos de mis versos, de momento sois parte de mi historia más íntima y personal.Gracias.

Calma.




Todo está en calma. Duermen hasta los gatos. 
La mañana tiene el peso del nublado. Sobrevivo
 en medio de todo mientras me dejó alimentar 
por el eco de los silencios.

La calma es el borde del paraíso,
lo cercano que vive en mí, sin reconocerlo.
Los gatos siguen durmiendo. El nublado y su peso
me abren las puertas del silencio.


Los gatos a la sombra de la calma.
Y los silencios, estos silencios, en el fondo
de la gratuidad que alimenta los rincones 
olvidados de los sueños.






jueves, 19 de enero de 2017

Cada día.




Cada día esta incertidumbre
de fronteras donde lo posible
no es el espacio de lo fácil.

Cada día el atrevimiento de mirar 
con el riesgo de ver lo que no quiero,
el infierno con disfraz de lo mejor.

Cada día este incomodo sentir
 lo provisional que borra
la huella del deseo.

Cada día, cada día este éxodo
que me recuerda quien soy,
alguien con la pretensión de ordenar

el universo de los sueños.
Cada día.
cada día.

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MIS VISITAS AL MUNDO

MIS VISITAS AL MUNDO
Tiene Lisboa sonidos de agosto